Desarrollan en Argentina quesos buenos para el corazón.
Los animales reciben como parte de su alimentación un suplemento con lípidos insaturados de origen vegetal y marino con el que se logra modificar el perfil de ácidos grasos que conforman la grasa de la leche.
Según explicó el INTI, este proceso permite disminuir la concentración en la leche de los ácidos grasos saturados, que son perjudiciales para la salud dado que elevan el colesterol total y el colesterol malo.
Asimismo, esta técnica permite incrementar "la concentración en la leche de los ácidos vaccénico (AV) y linoleico conjugado (CLA), ambos con propiedades protectoras de la función cardiovascular y efectos antitumorales", precisó el INTI.
El organismo trabaja desde hace años en la investigación para el desarrollo de leche y derivados con calidad diferenciada y, en este marco, en 2008 realizó el primer concurso de proyectos con fines productivos, que ganó la firma Prodeo.